domingo, 28 de enero de 2018

En el Calvo’s

En el Calvo’s
tomándome algo
con amigas
me dicen que soy
muy intelectual…
para ser una chica

Comento una
publicación en Facebook
Indico que me gustan los hombres
a los que les interesan
los grandes filósofos
alguien, que no conozco,
responde que,
con pensamientos tan profundos,
hombres así
jamás se fijarían en mí

Apoyo la opinión
de otra mujer
en redes sociales
-entre comillas- “hombres” me explican
que carezco
de comprensión lectora,
que soy un ejemplo
de ignorancia
Eso sí,
a ningún hombre
se le replican cosas parecidas
(con o sin tantas faltas de ortografía)

Converso con una amiga
y soy interrumpida
en repetidas ocasiones
le pido
a un extraño
que por favor me deje continuar
que estoy hablando con mi amiga

Y entonces
que si “tú a mí me respetas”
que si “tú a mí no me tratas como a un perro”
que si “tú tienes unos ojos muy bonitos
y te crees muy lista pero tienes mucho carácter”
que “si sacas las uñas”
que si “te gusta discutir”
que si parece
que estoy enfadada
porque decido marcharme
y no soportar esto

Que si “perdona” y
“Ahora vámonos a tomar unas cañas”
¿Peeeerdona?

Que si no quiero
que este fulano
me venga a buscar a casa
por mucho que sea colega
Que no quiero que decida
la hora y el recorrido
que yo voy en transporte público.

Que soy una exagerada

Que, “hombre, el chico
lo tendrá que intentar”
Aunque no haya agua

Que ya te lo he dicho,
que no te tires

Aunque no haya agua
En la piscina
“el pobre hombre
lo tendrá que intentar”

Que lo que no entiendo
es “como tú no tienes novio”
que eso es “porque tú no quieres”

Pero bien,
que es normal,
que el chico tiene buena intención
y lo tenía que intentar
-el pobre-.

Que si yo estoy enfadada.

“Sí, es que está enfadada
con el mundo”.

Que si a mí
se me está yendo la olla
con esto del feminismo.

Que tiene buena intención el pobre y
lo tenía que intentar.

Y yo sigo sin entender,
porque lo mismo tienen razón
y se me estará yendo la olla
con esto del feminismo...


“¿Por qué estaré yo tan enfadada?”

#MeToo #MeNeither

#MeToo #MeNeither

Cuando quería salir con mis amigas
me decías que no me arreglara
que no me agachara
que mucho cuidado
que si me miraban

Cuando quería cenar con mis compis
de curro
te presentabas por sorpresa
pero para acompañarme a casa
e irte tú
con tus amigos luego.

Cuando decía que no me apetecía
no servía para nada.

Cuando te decía que pararas
me decías
que mis lágrimas
eran de mentira.

Cuando yo te decía
porque sí, te lo dije…
“No quiero saber nada de ti”
no servía para nada.

Estas cosas las hacías,
algunas,
incluso delante de gente

Mientras que yo
me llenaba de miedo,
de culpa,
de vergüenza,
de dudas,
de indefensión,
de juicio,
de impotencia.

-A veces
le decías
También a otros-
Que quería llamar la atención
Que ahora no llorase
y llamase a mi madre
Que no te hiciese chantaje emocional.

Yo también, sí.
muchas más,
de las que creemos.

Yo también.
Pero ahora ya no.
Ahora ya no,
no pienso tolerarlo.

Aunque no me siento a salvo,

Como muchas otras.

No me pienso rendir.
no pienso callarme.
No pienso negarme a creer,
a comprender
y a defenderme a mí
y a muchas otras
que, como yo, también.

Así que yo,

yo ya… tampoco.

¿En qué me convierto?

Me despierto
a las 5 de la mañana
Intentaré
con todas mis fuerzas
dormirme de nuevo

No me gusta la persona
en la que me convierto
Esa,
no sé lo que hace

Te preguntarás,
como se preguntan otros,
por qué
no quiero probarlo
para otros es un juego

Yo me encuentro
de repente
empapada
pisando charcos sucios

Barro
que no sé
de dónde ha venido

Sumida en un silencio
enceguecedor

Es entonces
cuando desaparezco
no sé qué es lo que pasa
No sé lo que he estado haciendo

No sé
en qué me convierto

No me gusta ese monstruo
que no sabe lo que hace
y vomita
frente a todo
lo que tú le cuentas
Todo lo que tiene
es lo que tú le cuentas,

caído en un abismo ciego,
amnésico,

irreversible.