jueves, 8 de abril de 2021

Biggest dream/worst nightmare



Sujeto esta estalactita

coloreada de polvo

entre mis dedos

    me siento sacudida 

por un pálido temblor 

que es ese de la gota que vibra 

    al final -ahí, más abajo- 

del pendiente congelado

en la oscuridad de los quiebres 

de las barbillas afiladas de las grutas 


y que tras un escalofrío, 

inestable, se desprende

    impacta contra el elemento líquido y en un restallido

aplaude al tiempo que

se fusiona con la totalidad del agua

de ese conmovido lago subterráneo


Soy toda yo quien con la carne de gallina

temblorosamente expando este dolor

por toda mi superficie tan suave

le derramo lágrimas y las extiendo 

con los dedos

el ungüento ofrece cierta resistencia 

tratar de controlar su dirección 

resulta un sobreesfuerzo 


¿Quién comprende? 

Bajo tanto dolor 

un fragmento de mar 

salpica esta blancura de membranas


“Los colores son como los de tu pañuelo”, dice


No quiero creerlo pero sucede que 

nadie entiende 

que los colores son algo mucho mucho más 

que el pañuelo es una órbita fantasma 

que me oculta y me confunde tantos verbos 


“¡Qué colores tan felices!”, dice también 


pero no advierte la humedad

no ha descubierto aún 

que este espacio es casi 

como un charco bien resbaladizo


y que el suelo que acaricio 

está recién llorado




jueves, 4 de marzo de 2021

*Como un enjambre de meteoros*












Me dispongo a anochecer
como un enjambre de meteoros
el Amor se aproxima,
- ¿a qué velocidad? -
El alma tiembla.
El planeta, el cielo, mi piel... se agitan
y convulsiona emocionada
el agua en el Espacio.
Puede que esta vez no haya que temer,
que el fenómeno no tenga
un catastrófico impacto.
Puede que todas las abejas cosmonautas
exploten antes de alcanzar
la capa más sensible,
- toda esta superficie
de la Tierra Roja. -
“Una señal del cielo” lo llaman;
llamémoslo:
“catarata interestelar”,
“panal rocoso”,
“miel dispar/ata/da”.
Al fin y al cabo,
hecha está por seres que
potencialmente
pudieran clavársenos.
Y, sin embargo… no todas.
Es una extraña maldición que nos persigue,
esta costumbre de morir
haciendo daño.
No todas pican.
Recuerdo que no todas.
Y por este motivo,
puede que
- solo por esta vez -
no tengamos nada que temer.

*10 de enero - eclipse (luna en cáncer)*


Tu voz enciende
el sol en mi cuerpo
bajo las flores
penetra líquida
como luz de luna derretida
por un amplio ventanal
a través del cual la brisa patina y,
gélida, continúa su recorrido
tus ojos son
dos eclipses penumbrales que
cuando trato de avistar han rotado 180º
y ya no alcanzo…
para quedarme en ellos se hace tarde
pero así hablamos de la Luna y sus revoluciones
del sueño interrumpido y despertarse
Te escucho
y las palabras torrenciales
me escapan como lava incontenible
que quema, pero se hace piedra
que fluye, pero ha de detenerse
que líquida, ilumina, pero arrasa
sobre lo inflamado de mi pecho
y el secreto sabor de las conexiones
- El amor, que yo sé que así se llama
esta cosa tan rara que me pasa -
sobre eso siempre callo
percibo que mi sentimiento se alza así
como se construyen las palabras en su origen
pero antes de que el ser humano
haga magia con los verbos
/y pasemos de la lava, la piedra y todo eso.../
ha pasado muchos años haciendo Amor sin decir nada
creando lava etérea con dos palos
y dentro de las grutas
a lo que voy es que
no sé si hiciera falta salir del hueco de la piedra
y que es posible que para mi amor
no haya palabras
que ni siquiera hagan falta las palabras
esto pienso, pero sé bien lo mucho que tú disfrutas
de degustar la génesis de las palabras
espero que las mías maduren sin hacer ruido
tan solo planto semillas y deseo:
nacerán
        y serán de nuestro agrado

Dane John Gardens

 

Escucho los pájaros
que repican sobre el agua
anunciando lo solemne
en esta ciudad catedralicia
Los adoquines despliegan cada mañana
su grisácea alfombra recién lavada
para recibir con castañuelas
las pisadas de caballos
La fuente realiza un solo
de arrullo y canta cristalina
El sol es un milagro que ocurre lento
besa la hiedra que trepa inmensa
por la corteza de algún que otro torso
amplio y abierto
que toma el sol
en estos jardines
Es un día primaveral de invierno
con un viento floreado aleteando por las calles
No ha pasado el tiempo aquí
solo la gente
la gente cambia

ama(zo)nia

 

Me quema el corazón
y lloro en llamas
mis brazos pretenden sofocar
el humo
que desprenden
las brasas
de mis ventrículos solares
-- cardinales --
crepitando en todas direcciones
Yo solo trato de apresar
con estas diminutas manos
verdes
la humareda
Que no se incendie todo
Que aun nos quede
intacta
una semilla
Que el pecho
vuelva a florecer
Que cante
Que ruja el animal
que lo defiende

Platanus X Hispanica

 

Poco o nada conté a nadie
de ese amor que tuve lejos
me gustaba por su piel rugosa
por su cuerpo orondo y barrigudo
por su inmenso abrazo antideslizante
Entonces supe que estaba enfermo
y que por eso era diferente
Es así, estás enfermo
y así te amo
y ya no temo contagiarme
y ya no hay culpa

el fruto

 

El fruto lila
del que no sé nada apenas
deja un olor extraño entre los dedos
siente que se precipita
la rama que lo sostenía
ha decidido liberarlo
está preparado
no se asusta
su mejor jugo será extraído
no será como una muerte ácida
sino un aterrizaje en un estado distinto
el fruto que encontramos
y que yo no había visto
nunca antes

Fújur

Hoy es el día

del amor incondicional
del perro blanco
dragón
con escamas perladas
de la suerte
volador
de la guía, la lealtad
lo prístino
hoy es mi día
un primer día de muchos
aunque no lo diga el calendario
aunque el sol venga y se vaya
como si nada
como si de un día ordinario
de invierno se tratase
hoy es un día suave
de respirar valiente
juego y descanso
esa historia interminable
de mirarse a los ojos profundo
de caricia en blancura y pelaje claro
mi día mullido
colchón flotante
en el que reposar la fuerza y
abierta
rendirme
a amar(me) vulnerable

el amor de las pequeñas cosas

una mujer feliz

está sentada en una estancia mágica
solo trata
de establecer contacto
piensa que un zorro
no es un zorro solamente
que una lluvia suave no es
únicamente agua y empaparse
cierra los ojos y
sostiene su corazón
se hace cargo de su latido
respira
le está tan agradecida…
sabe que hay cosas
que no necesita
no tiene prisa
mira, a pesar de que
aún se siente intimidada
camina, pero cautelosa
trata de no perderse muchas veces
de regresar al centro
pide pide muy bajito
permiso
ayuda
bendiciones
no se asusta por formular plegarias
se maravilla y palpita
por las palabras que llegan
en su forma y momento
abraza su incomprensión y sus errores
acaricia a su niña herida
conoce a la otra, la que se ríe,
a esa niña alegre
pero que es la misma -
desea visitarla
un ratito cada día
descubre cuánto aprende
admirando su frescura
redescubre el verdadero amor
se reconoce
en un amor sanado
se reafirma
encuentra
el verdadero
amor
de las pequeñas cosas
en todos los lugares
en los que lo había depositado
el amor de las pequeñas cosas
es el amor de los grandes mandamientos
y porque es como un milagro
ella confiesa que también, a veces, reza
a su manera

domingo, 28 de febrero de 2021

lo sagrado de las flores

Fragmentada se derrama 

la luz por la ventana


se vierte encima de un tablero

la mesa

regada de manzanas y de cosas


el desorden reina aquí

sobre la silla y su respaldo 

es la joroba de cien puertas a lo ajeno


mis pieles todas están

amontonadas

de arrugas    -

la luz del sol

paciente

no las ha tocado            todavía


las flores del huerto 

salpicadas de poesía

penden de un codo robusto y elevado


se hallan cubiertas

por la vívida sorpresa

entre las llamas  

 

el fuego las observa inofensivo

el peligro sabe bien

que hasta el delirio tiene Diosas:

 

las flores son 

          al cielo

             lo prohibido   - 

 

Sagradas  

                  a sus lenguas encendidas.

viento blanco

Hoy es el día

del viento blanco

si ciertas los ojos

creerás

que estás en el paseo marítimo


los chicos tocan la guitarra

familias juegan con sus perros

las gradas están teñidas

de los colores

de la Republicana

y el estanque parece de cristal


Aumenta el volumen 

de la guitarra

y me resigno

sé que no es posible

mantener encendida una llama

en un día como hoy

en que el viento

                    todo lo vuelca y extinguirse

es el fin de las mejores intenciones

hala ken

Tú todo me atraviesas

Te estás buscando a ti

gaizki

Camino lastimosa

y pesadamente
escondo mi respiración
ahogo
este suspiro movedizo
que va invadiendo mi pecho
y conquista
todo el hueco en el espacio

me deslavazo 
y
- aunque 
con cuidado- 

           arrastro mi dolor

           como una jauría de latas 
                  atadas a un cordel


haciendo un ruido insoportable
dañando irreparablemente
algún hueso 
del oído interno
de quienes 
se detienen a escuchar


esta historia mía circular
y recurrente


las víctimas
cada vez menos culpables
más ilesas
tremendamente cómplices 
igualmente responsables

firmamento asesino

Miro hacia arriba

y muy en silencio
trato de entender
este pedazo de firmamento

esta noche tengo
el pecho totalmente abierto

no comprendo cómo
el cielo puede respetarme

que no me mande 
un meteorito
me haga añicos

como un dardo a la diana

cómo no me desintegro
- tan minúscula -
bajo una explosión
certera y repentina

cómo no me extermina
ferozmente 
el Universo de una ráfaga

cómo no aprovecha
esta estupenda oportunidad

- en bandeja –

confiada

he expuesto al descubierto 
este corazón diminuto

no sé cómo no cae esta noche
una estrella dentro y se me clava

in'lakech

Ese otro yo

            a quien observo y admiro

cree saber mucho 
presume de conocerme
hace alarde de una vasta memoria
se ríe
cuenta anécdotas
comparte bromas privadas
me llama por otro nombre
se jacta de descifrar
algo
por aquello que digo
que cree recordar
de entonces
sobre mí


yo dejo que se divierta
también sé yo reírme de aquello
Ese otro yo
me despierta ternura
amor
        - no lo advierte -

Cree que nos conocemos
y no

NO, porque yo
me he cambiado los ojos

De no ser así
no habría notado
todas esas cosas
que encuentro 
en ese otro yo ahora 
que de tan nuevo 
parece distinto
que ha estado aquí
todo el tiempo
en quien nunca reparé
hasta que me cambié los ojos

Cree que me conoce
y no

Tampoco sabrá que jamás 
lo habría amado 
si yo no fuese distinta de entonces
si yo no hubiese guardado el recuerdo
si yo no hubiese escuchado el mensaje 
                -alto y claro-:


“Olvida tu historia”

si yo no hubiese estrenado 
un par nuevo de ojos

Erithacus rubecula

Hay un petirrojo en mi corazón

nadie lo sabe
está descansando
la rama que lo sostiene se mece con la brisa
inclinada
ella se estira todo lo que puede
se esfuerza tanto por abrazarse 
a ese otro árbol
             al otro lado del camino
vertiéndome la sombra
por esta piel que abandono
       peinándome la melena en verde 
con su aliento

Mientras camino siento veo 
recuerdo
esta mañana
me desperté de golpe de un sueño
tu cara
esos ojos 
           los de siempre
tu risa
esa conversación que nunca hemos tenido

Camino contigo cargado en mis dos brazos
sosteniéndote
no sé si te pasa algo
es extraño que yo te lleve en brazos en mi sueño
tu pelo no es el mismo
es corto
el color sí sigue siendo el tuyo
el que hay en mi corazón

Me despierto

Y ya no estás

Como aquel

            /el pequeño pájaro/

que he visto fugazmente


ya ha desaparecido

un nudo

Mi corazón 

            pende de un hilo
que se encuentra enredado

un nudo con alas de insecto
                     atasca la hebra 

            o partes el hilo 
u horadas el blando tejido de carne 

si no quieres retroceder
todo recurso es violento

mis muchos mandamientos

Algunos Mandamientos. No son 10. Pueden ser transmitidos para gritarlos o no. No habrá límite porque no sobrará ninguno. No es necesario que estén en orden. Es bastante probable que se cumplan porque no soy ningún Partido Político. He aquí mi plan:

Escribiré más canciones
Me ayudarás a subir de la mano
esa pendiente si me cuesta
Tendré un cuarto propio
para crear todas las maravillas
Nos colaremos de noche
en una pastelería
a amasar pan y a comer los dulces
Treparemos y encontraremos
un lago en lo alto de una montaña
Haremos eco tras una cascada
Me bañaré en luz
Serás bueno con los niños
Nos besaremos mucho
Reiré bastante, muy a menudo
Mi vulnerabilidad no nos dará miedo
Estaremos presentes
Iremos al campo, a muchos parajes
dormiremos al raso
Comeremos cosas puras y poemas
Tal vez podamos tener un huerto
Plantaremos un par de estrellas
Iremos a empaparnos en música
y bailaremos mal/muy mal/¡fatal!
Me enviarás vídeos absurdos
querrás ver conmigo, hacer,
toda clase de estupideces
Escucharás las listas
de canciones de amor
que te dedique
Nos sentaremos bajo un árbol
Leeremos en voz alta
Tocaré la guitarra
Nos dará igual lo mal que suene
Me acompañarás a hacer 
aquello que querré hacer contigo,
pero que siempre he hecho por mi cuenta 
(y que no voy a poner aquí 
porque si no no es sorpresa)
Me amaré tanto
que me cuidaré muchísimo
Veré a mis amistades muchas veces
seré feliz de ver crecer a sus niños
Soñaré que las cosas buenas sucedan
por el bien de todas las personas
Disfrutaré del sexo como nunca
Me comunicaré mejor
No me rendiré tan fácil
Confiaré en mí misma
Me nutriré de cosas preciosas
todo en mí será belleza
incluso lo regular y lo imperfecto
Viajaremos barato
hablaremos con muchos extraños
Construiremos cosas
diminutas y gigantes
Nuestra imaginación ilimitada
no podrá silenciarla nadie
Seremos libres y de amor nosotros

Mi lugar seguro

Existe un lugar secreto

es mío

en él 

tú nunca has estado

quiero llevarte algún día

te tomaré de las manos

hundiré mis falanges

en tus cabellos de hierba

cerraremos los dos los ojos

daremos pequeños pasos

haremos poco ruido

pase lo que pase allí

nadie tiene por qué enterarse

no quiero 

que nos sigan cuando

yo adore

tus piernas de agua

sumergidos mis tobillos 

en musgo 

cortando 

los labios al viento


hay quien vino primero 

y pisó

mis flores

sin mucho cuidado

por eso 

yo ya las enseño

un poco detrás

de los dientes


yo amo y venero

mis flores

renacen

no están ya marchitas

nadie pudo robar las semillas

ni amputar

estas manos de barro

nadie va a rasgar 

despiadado

este manto estampado de pétalos

con que yo 

me cobijo

y me arrullo


no hace falta

que vengas ahora

mi lugar es recóndito

y nadie 

va a pasar

si yo digo que nadie


mi lugar

es secreto y amable

aquí soy quien yo quiero

y me guardo

yo no dejo

que pase cualquiera

pero quiero que vengas

conmigo

Mucho más que eso

Mi propia fragilidad

me envuelve

y me protege

ahora que tengo edad

para cubrirme con atenciones

con mimo

con pasión

con amor propio

mi vulnerabilidad 

brota

como un manto florido

inexpugnable 

que me envuelve

y que yo misma he tejido


La debilidad

no es lo que parece

y en mi imperfección

está la fuerza

de mi naturaleza humana 

mi belleza

como recipiente temporal

que se irá deshilachando

no así el amor 

que contiene

ni aquello que soy yo

y que no solo

la vista alcanza

recordando

esa voz de mi alma

que me grita

una y mil veces

- desgáñitándose -

perdiendo 

en su empeño

la garganta

que yo no soy

solo eso

que yo no soy 

solo eso


yo no soy

solo eso

martes, 18 de junio de 2019

El regalo

Querido amigo:

Llevo tanto tiempo
sosteniendo este secreto
digo sosteniendo
y, la verdad,
quiero decir
amordazando

pensé que era
el mejor obsequio
este apresarlo con cautela
este hecho de ponerle
al compañero siempre leal
de mi corazón
una correa
este amputar de mi pecho
los esquejes y capullos
        - que no brotasen tiernos
          y libertos -
que no manase agua rediviva
para inundar así,
de flores, este pecho

No te haces una idea
de cómo circula una ráfaga
de aire luminoso,
                 presuroso,
                    inmarcesible

cuando he decidido
poner toda la cálida palma
en el mismo centro
de su húmeda abertura
y exponerlo, amplio,
al descubierto

No te haces una idea
No todavía

Tal vez tú no conozcas
lo pesado del regalo
y lo ligero de la entrega.

domingo, 22 de abril de 2018

Mis dos manos

Mis dos manos
ahuecaron
canas
teñidas de amor
y
un pecho amputado

pude estar en un lugar
-que es mío-
y, al tiempo,
no haberme movido
de casa

siempre
me desplazaba
           
/cuando la penumbra
            era ese escondite
            en el que apagarse
            para no ser vista/

y no quedaban
ni respiración

ni carne