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sábado, 27 de abril de 2013

engranaje loco

el engranaje 
que me articula 
vomita aceite 
loco 
descolocándose 

¡loco! 
                 -o eso le llaman- 

cuando las voces 
del bosque 
le reprochan su papel 
como adelanto 
del progreso: 
esa retorcida entraña 
en los relojes.

martes, 2 de abril de 2013

ciudad

Las pisadas
sobre la lluvia
la lluvia 
en los adoquines
los pies plantándose
germinando
en los recorridos
supraterrenales.
Esa gélida brisa
en el rostro
introduciéndose
por las cuencas
de los ojos.
El halo alrededor
de aquellas luces
de la nocturnidad
silente de la urbe.
De la noche urbana
que compartimos
cada quién
en su agujero
de comfort
aclimatados
al tiempo
del perímetro asolado.

martes, 26 de marzo de 2013

cuando llegue


Cuando
me llegue el amor
yo no quiero
que me encuentre así,
apretando los dientes
silenciosa y escondida.
Hecha un ovillo,
enmarañándome.

Prefiero
que me encuentre
a punto
de comenzar
una fiesta.
O tal vez
recién levantada
con el pelo alborotado
y los ojos escocidos
                      - de soñar
                              sin lágrima-.

mi mejor poema


Mi mejor poema
está aún
por engendrarse.
Cuando lo escriba
apenas notaré
que sea distinto
de los otros.
Pero tendrá
algo
que lo hará
bien diferente.

No obstante,
como digo
mi mejor poema
es fruto
de otro tiempo.

lunes, 25 de marzo de 2013

Felaciones egoicas

Los poetas
fantaseamos
con una sucesión
de felaciones
egoicas
multijugador.
Nos lamemos
continuamente
encabalgados
en una obscenidad
oral
desmesurante,
presos
de nuestro
ego
herido.

domingo, 24 de marzo de 2013

de Dar Suave para Roth Duro

Has sido
el más dulce
infierno 
para mí.

Has sido esa 
amiga maternal
que tan desesperadamente
ansiaba.

Has sido 
muchas cosas
que ya no eres.

Tú, iluminando 
mi mente
como la más miserable
pérdida 
que haya atravesado.
Peor que ninguna otra.

Ninguno 
de los jodidos hombres
que he conocido
ha tenido
tanto peso
y permanecido 
durante tanto tiempo
en mi "Saquito de Fracasos"
de esta terrible
manera 
en que tú perduras.

Demasiadas veces,
cual avestruz,
hundo mi cabeza
en este zurroncito hediondo.
Y allí,
en el fondo,
estás tú
mirándome
tus labios diciéndome:
                                -No puedo

Fui una pedazo de
comemierda
de amiga, lo sé.
Joder, lo siento. 
De verdad que lo siento.
                            -No puedo.
He decidido 
despojarme de ti,
aunque probablemente 
acabe lloriqueando.

Por las muchas veces
que bailábamos juntas
tratando de, no sé,
rompernos los huesos,
un baile de miseria
como queriendo destruir
una maldición 
sobre nosotras, 
como si para exorcizar
nuestras almas.
Hasta más abajo 
del fin del hueso
de la espalda.

Aún puedo verte
justo delante de mí
bailando
asintiendo
latiendo
como una poderosa
Reina Negra de Ébano
casi alterando
la rotación de la tierra
                    -y el rumbo de otros planetas-
con la presión
de nuestro cuerpo.
Con nuestro poderoso
movimiento de conciencia.
Como las Ménades sacudiendo
su fenoménico peso.
Prestas para el sacrificio.

Corro.
Corro lo más rápido
que me es posible
esperando lograr dejar
tus ojos atrás.

Eres tan jodidamente 
indispensable
para mí. 
                          -No puedo
                           librarme de ti-

Ahora soy un poco
más como tú.
No puedo,
en serio, 
deshacerme de ti.
Y me contenta, 
en realidad, 
ya que así
jamás nunca 
te irás del todo.

Aunque no me quieras cerca
te encuentro en mis muslos
cuando intento romperme el cerebro,
bailando
casi demente,
autodestruyéndome
de esta maldita forma
en que pienso o actúo.

Ninguno 
de los jodidos hombres
que he conocido
ha permanecido tanto
como tú 
en mi "Saquito de Fracasos".
Que pesa ya demasiado.

Perdóname, por favor.

lunes, 11 de marzo de 2013

un otro


Disfrutar
la soledad
hasta su muerte
repentina
cuando llega
un otro
que se instala
acabando
con tu parte
para siempre.

deseo


Luchamos
contra
la intempestiva
impaciencia
del deseo.

Ese picor
hermoso y lascivo.

-Que se
escurre-

como engullendo
hacia adentro

Conteniendo
el impulso

prorrogando
el orgasmo,
apretando
los músculos
encajándose abajo.

Basculando
la pelvis.

Un contra-camello
infinito

barriendo el placer
hacia el centro mismo

agarrarlo turgente
amordazarlo despierto
sofocar su resuello

hasta que podamos
por fin
dejarlo suelto.

libertando


Está siendo
libertad
aquí y ahora.

domingo, 10 de marzo de 2013

navegar


Tomar el mando
izar las velas
dejar que
el rumbo
lo marque el viento
o que sea,
por ejemplo,
el que marcas tú
con el cuerpo.

Qué forma
tan distinta
de navegar
por esta vida.

jueves, 28 de febrero de 2013

Solos

Te digo
que huyen

tan solos

vistiéndose solos

autómatas solitarios

tomando el café
completamente solos
atándose los cordones
de las botas
tragándose
los mocos
y las lágrimas
cabeza abajo

todo esto
lo hacen solos

mientras escapan
de sí
huyéndose
hacia delante.

sábado, 16 de febrero de 2013

el espectáculo


¡Damas y Caballeros!

Aquí comienza
el espectáculo
del que, les aseguro,
ustedes
serán
los protagonistas:

Comiencen
de una vez
a comportarse
como completos
extraños
los unos con los otros
y reciban
el asombroso
resultado
con un fuerte aplauso.

convencida


Convencida
de que,
en situaciones
de este tipo,
yo haría
esto
o aquello,

me descubro,
sin embargo,
haciendo
nada,
lo otro
o todo
lo contrario.

culto


He rendido
hoy culto
a mi cuerpo
como la
devota más piadosa
que haya habitado
este templo.

Lo he paseado
por calles de la ciudad
y por el parque

Lo he masturbado
envuelto en sol
que se derrama
junto a la ventana.

Lo he perfumado
y acicalado con mimo.

Este cuerpo
grandioso,
este regalo genético
                        -continente, al fin y al cabo-
que me conduce
por el mundo.

martes, 12 de febrero de 2013

buscando


Te he estado
buscando
siempre
siempre
horas
siempre días
siempre o nada.

Te he estado
buscando
como quien
busca
el riesgo
para apagar
su ansia.

Como se busca
el rastro
de un trozo
de carta,
pedazos de fotos,
o luces
recién apagadas,

o un amante perdido
o perdiéndose en tu alma.

domingo, 10 de febrero de 2013

el camino

Anhelo 
serenamente 
el camino 
de vuelta a casa. 
Esa inspiración 
asintomática 
nocturna 
que me acerca 
a tu esencia. 
Una acompasada 
danza
de aire.
Balanceo etéreo.
Adoro tomar
mi camino de vuelta
como respiro
este oscuro baile.

lo terrible

Casi fue 
una proeza 
llegar hasta 
el borde del fin 
de los tiempos, 
acercarse y mirar 
el vacío 
a los ojos. 
Luego darse
la vuelta
abocándose
al campo.
Ignorar
ese influjo
            - desoir la llamada
que te pide
que saltes
            -que te hundas
                             abajo- 

que te ruge
         ¡Que saltes!
hacia el fin
del presente.

jueves, 3 de enero de 2013

El Paladar Perdido

Hace varios años decidí hacer oficial mi relación con el lenguaje. Celebrar la misma y reconocerla públicamente. Publiqué un poemario bajo el título de El Paladar Perdido.

Este proyecto vio la luz en formato papel en 2011, pero no me he visto con el entusiasmo necesario como para poder defenderlo hasta ahora.

Es un poemario intimista y sencillo.

Pretende llegar, tocar y conectar con un lenguaje casi hablado.

Mi editorial, Ediciones Antígona, me ha comunicado que han decidido cambiar de Distribuidora, por lo que me invitan a hacer como autora, un pequeño esfuerzo para la difusión de la obra, ahora que han doblado sus esfuerzos por dar presencia a nuestros ejemplares tanto en las librerías físicas, así como en formato e-book y plataformas de venta on-line.

Para conseguir un ejemplar -que os aseguro disfrutaréis, y que con todo cariño os dedicaré- tenéis las siguientes opciones:

- La Casa del Libro.
- Librería de El Corte Inglés.
- Cualquiera de la mayoría de librerías de Letras de Madrid.
- A través de internet en cualquier plataforma como amazon.es. (Simplemente escribe en Google "Piedad García-Murga El Paladar Perdido" y saldrán miles de opciones).
- O bien contactando conmigo personalmente, yo tengo ejemplares que la editorial me brinda con el fin de recuperar la inversión inicial.

Y por si os fuera de interés, aquí os dejo un fragmento del Prólogo (mucho mejor que los poemas que lo suceden), que me hincha el pecho como un pavo real:


¿Se puede contar poco y contar mucho a la vez? Yo creo que sí. Se puede contar poco y decir mucho, por ejemplo. Se pueden decir muchas cosas, contándolas con cuentagotas o, si hablamos de poesía, con la claridad y la brevedad que destilan los versos de El paladar perdido. No puedo imaginarme con barroquismos una poesía como esta, que habla de la traumática pérdida de la inocencia, del calambre que da a veces el contacto con el otro y la conmoción posterior: ¿no era la carne tibia?, ¿qué engaño es este? Es algo tan común... qué sentido tiene usar para ello un lenguaje que no sea el del habla, dotado de la gravedad que solo el verso breve tiene. Porque, qué duda cabe, el verso largo solo sirve para preparar el flechazo que supone el verso corto, es un tensar el arco, una espera dramática que, si se alarga demasiado, se puede volver inútil. La concentración es una cualidad, ya lo sabían los imagistas. Los versos de Piedad son flechazos en ese sentido, y hieren, pero a veces saben a fresa. 
          Por Borja Menéndez Díaz-Jorge



Muchísimas gracias por vuestras visitas a este blog y por vuestro afecto. Ante todo soy una persona y lo que me nutre es vivir y compartir experiencias.



domingo, 16 de diciembre de 2012

Mirar alante


Mirar adelante
decirte adiós
decirte adiós
pero sinceramente
decirte
ahora sé
que no podías darme
tanto cuanto
yo necesitaba.
Decirte honesta:
                 “No fue tu culpa”
                         -no lo fue nunca-
que asumí el riesgo
decirte:
                  “Gracias”
decirte:
                 “Muchas gracias”
me has enseñado
a amar a un hombre,
a amar mis dones,
a honrar la vida.
Decir:
                     “Te admiro
                     por tomar parte.”
Decirte:
                       “Adiós”
                    -pero sinceramente-

Y otorgarle
Esto, esta maravilla,
que nos pasó a ambos
a Algo más grande.

Algo más Grande
te trajo a mí.
Para enseñarme
para que pueda
hacer algo hermoso
con mi vida.

Y eso intento,
al despedirme.

sábado, 15 de diciembre de 2012

brazo derecho


Dudar
de querer
lo que fuera
cuando ya
había metido
la mano toda 
en el agujero.

Y tener 
ahora
que escapar
con el dolor
de sacar el brazo
o jamás 
volver a verlo.