Mostrando entradas con la etiqueta mirada. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mirada. Mostrar todas las entradas
sábado, 27 de abril de 2013
domingo, 24 de marzo de 2013
de Dar Suave para Roth Duro
Has sido
el más dulce
infierno
para mí.
Has sido esa
amiga maternal
que tan desesperadamente
ansiaba.
Has sido
muchas cosas
que ya no eres.
Tú, iluminando
mi mente
como la más miserable
pérdida
que haya atravesado.
Peor que ninguna otra.
Ninguno
de los jodidos hombres
que he conocido
ha tenido
tanto peso
y permanecido
durante tanto tiempo
en mi "Saquito de Fracasos"
de esta terrible
manera
en que tú perduras.
Demasiadas veces,
cual avestruz,
hundo mi cabeza
en este zurroncito hediondo.
Y allí,
en el fondo,
estás tú
mirándome
tus labios diciéndome:
-No puedo
Fui una pedazo de
comemierda
de amiga, lo sé.
Joder, lo siento.
De verdad que lo siento.
-No puedo.
He decidido
despojarme de ti,
aunque probablemente
acabe lloriqueando.
Por las muchas veces
que bailábamos juntas
tratando de, no sé,
rompernos los huesos,
un baile de miseria
como queriendo destruir
una maldición
sobre nosotras,
como si para exorcizar
nuestras almas.
Hasta más abajo
del fin del hueso
de la espalda.
Aún puedo verte
justo delante de mí
bailando
asintiendo
latiendo
como una poderosa
Reina Negra de Ébano
casi alterando
la rotación de la tierra
-y el rumbo de otros planetas-
con la presión
de nuestro cuerpo.
Con nuestro poderoso
movimiento de conciencia.
Como las Ménades sacudiendo
su fenoménico peso.
Prestas para el sacrificio.
Corro.
Corro lo más rápido
que me es posible
esperando lograr dejar
tus ojos atrás.
Eres tan jodidamente
indispensable
para mí.
-No puedo
librarme de ti-
Ahora soy un poco
más como tú.
No puedo,
en serio,
deshacerme de ti.
Y me contenta,
en realidad,
ya que así
jamás nunca
te irás del todo.
Aunque no me quieras cerca
te encuentro en mis muslos
cuando intento romperme el cerebro,
bailando
casi demente,
autodestruyéndome
de esta maldita forma
en que pienso o actúo.
Ninguno
de los jodidos hombres
que he conocido
ha permanecido tanto
como tú
en mi "Saquito de Fracasos".
Que pesa ya demasiado.
Perdóname, por favor.
el más dulce
infierno
para mí.
Has sido esa
amiga maternal
que tan desesperadamente
ansiaba.
Has sido
muchas cosas
que ya no eres.
Tú, iluminando
mi mente
como la más miserable
pérdida
que haya atravesado.
Peor que ninguna otra.
Ninguno
de los jodidos hombres
que he conocido
ha tenido
tanto peso
y permanecido
durante tanto tiempo
en mi "Saquito de Fracasos"
de esta terrible
manera
en que tú perduras.
Demasiadas veces,
cual avestruz,
hundo mi cabeza
en este zurroncito hediondo.
Y allí,
en el fondo,
estás tú
mirándome
tus labios diciéndome:
-No puedo
Fui una pedazo de
comemierda
de amiga, lo sé.
Joder, lo siento.
De verdad que lo siento.
-No puedo.
He decidido
despojarme de ti,
aunque probablemente
acabe lloriqueando.
Por las muchas veces
que bailábamos juntas
tratando de, no sé,
rompernos los huesos,
un baile de miseria
como queriendo destruir
una maldición
sobre nosotras,
como si para exorcizar
nuestras almas.
Hasta más abajo
del fin del hueso
de la espalda.
Aún puedo verte
justo delante de mí
bailando
asintiendo
latiendo
como una poderosa
Reina Negra de Ébano
casi alterando
la rotación de la tierra
-y el rumbo de otros planetas-
con la presión
de nuestro cuerpo.
Con nuestro poderoso
movimiento de conciencia.
Como las Ménades sacudiendo
su fenoménico peso.
Prestas para el sacrificio.
Corro.
Corro lo más rápido
que me es posible
esperando lograr dejar
tus ojos atrás.
Eres tan jodidamente
indispensable
para mí.
-No puedo
librarme de ti-
Ahora soy un poco
más como tú.
No puedo,
en serio,
deshacerme de ti.
Y me contenta,
en realidad,
ya que así
jamás nunca
te irás del todo.
Aunque no me quieras cerca
te encuentro en mis muslos
cuando intento romperme el cerebro,
bailando
casi demente,
autodestruyéndome
de esta maldita forma
en que pienso o actúo.
Ninguno
de los jodidos hombres
que he conocido
ha permanecido tanto
como tú
en mi "Saquito de Fracasos".
Que pesa ya demasiado.
Perdóname, por favor.
Etiquetas:
acantilado,
agonía,
aguantando,
amor,
angustia,
conmigo,
contigo,
cosas,
cuerpo,
escribir,
experiencia,
imagen,
letras,
literatura,
locura,
mirada
jueves, 21 de marzo de 2013
hacer lo contrario
A veces el amor
te obliga a hacer todo lo contrario.
Lo contrario al amor:
a hacer el anonimato.
Cegarnos a lo evidente
y ver en la niebla.
te obliga a hacer todo lo contrario.
Lo contrario al amor:
a hacer el anonimato.
Cegarnos a lo evidente
y ver en la niebla.
Etiquetas:
amor,
circo,
contigo,
deseo,
escritores,
espectáculo,
mirada,
noche,
palabra,
Piedad García-Murga,
poesía
lunes, 11 de marzo de 2013
libertando
Está
siendo
libertad
aquí
y ahora.
Etiquetas:
arte,
brevedad,
conmigo,
contigo,
cosas,
cuerpo,
deseo,
escribir,
escritores,
experiencia,
gerundio,
imagen,
imagismo,
irresistible,
letras,
literatura,
luz,
mirada,
Piedad García-Murga,
poesía
domingo, 10 de marzo de 2013
A Seb
Recuerdo
cuando
las
hojas de otoño.
Estábamos
siempre
entre una
y
otra
página.
Llegábamos
tarde,
volábamos
presos
de
un
húmedo
pacto
con
todos
los
muertos
con
toda la rabia
con
todo el fracaso
y
fue demasiado
con
sólo dos manos.
Etiquetas:
deseo,
experiencia,
imagen,
irresistible,
locura,
luna,
mirada,
nadie,
noche,
palabra,
Piedad García-Murga,
poeta,
precipicio,
temblor,
tiempo,
versos,
vida,
visiones
domingo, 10 de febrero de 2013
¿por qué no?
¿Por qué no
acabarnos
las frases?
Mordernos
fuerte
nuestro propio
pezón
llamando
de madrugada,
a deshora.
Desprevenirnos,
quizá
hasta espantarnos,
asestando
un estoque,
al austero equilibrio
del descanso
matinal.
Elevar mucho,
pero que mucho,
más de un tono,
desafinar
la cimitarra.
Lanzar bolsas
del Mercadona
llenas de agua
por la ventana.
Reinventarnos
en el ridículo,
sobreexponernos
a la luz de la cámara.
Beber del
jugo del riesgo.
¿Y por qué no
tragarnos
el placer
junto al fracaso?
lo terrible
Casi fue
una proeza
llegar hasta
el borde del fin
de los tiempos,
acercarse y mirar
el vacío
a los ojos.
Luego darse
la vuelta
abocándose
al campo.
Ignorar
ese influjo
- desoir la llamada
que te pide
que saltes
-que te hundas
abajo-
que te ruge
¡Que saltes!
hacia el fin
del presente.
una proeza
llegar hasta
el borde del fin
de los tiempos,
acercarse y mirar
el vacío
a los ojos.
Luego darse
la vuelta
abocándose
al campo.
Ignorar
ese influjo
- desoir la llamada
que te pide
que saltes
-que te hundas
abajo-
que te ruge
¡Que saltes!
hacia el fin
del presente.
Etiquetas:
acantilado,
arte,
brevedad,
cosas,
escribir,
experiencia,
imagen,
imagismo,
irresistible,
letras,
mirada,
nadie,
palabra,
Piedad García-Murga,
poemas,
poesía,
precipicio,
sencillez,
simpleza,
vida
domingo, 2 de diciembre de 2012
Susto o Vida
Tengo
una certeza
bastante
firme
y
no sé
por
qué motivo.
Nos
hemos
estado
buscando
y,
oye, da susto
encontrarse
así
de sopetón
después
de tanto
estar
vagando.
Así
me lo parece,
ahora
que te veo
tan
hermoso
y
se me inunda
el
pecho
de
aspirar
tanto Presente.
Esta
vez no me tiembles,
te lo pido
por favor,
porque
nos bordaremos
el
cuerpo entero
con
los ojos.
Seguro.
Y nos diremos
lo
innombrable
con
las manos.
Si
el susto
nos
da permiso,
y
lo aliviamos.
sábado, 6 de octubre de 2012
Hasta pronto
No siempre
triunfa el amor.
Al menos
no como espero...
No lo ha hecho
hasta ahora.
Bendito insomnio.
Te vuelvo a escribir.
Algo se acerca.
Soy un mensaje
para ti:
que no te he olvidado.
Para que,
por favor,
me perdones.
Hace dos diez
ocho mil cuatro
novecientos
hola y adiós
¿pero qué dices?
- dos o tres años.
Noviembre en Leeds.
Hasta el cuello
en Diciembre.
Hasta la coronilla
de ti, o por ti.
Hasta el fondo.
Bendito insomnio.
Porque te vuelvo a escribir.
A pesar de todo.
triunfa el amor.
Al menos
no como espero...
No lo ha hecho
hasta ahora.
Bendito insomnio.
Te vuelvo a escribir.
Algo se acerca.
Soy un mensaje
para ti:
que no te he olvidado.
Para que,
por favor,
me perdones.
Hace dos diez
ocho mil cuatro
novecientos
hola y adiós
¿pero qué dices?
- dos o tres años.
Noviembre en Leeds.
Hasta el cuello
en Diciembre.
Hasta la coronilla
de ti, o por ti.
Hasta el fondo.
Bendito insomnio.
Porque te vuelvo a escribir.
A pesar de todo.
martes, 24 de abril de 2012
verde
quisiera
ser una hebra
de la tierna
tierra verde
como verdeante
césped
nacida,
o como
aguja de pino
yaciendo
boca-arriba
quisiera
que te tumbases
todo tu cuerpo
el peso
de todo
tu ser
encima mía
y me recostases
aplastada,
finalmente
vencida
con el peso
de tus huesos
y la respiración
invertida
verde
verde
verde
yerba-arriba.
Etiquetas:
agonía,
complutense,
conmigo,
extremadura,
imagismo,
luna,
mirada,
nadie,
poesía visiones,
poeta,
rocío,
simplicidad,
sudor,
temblor,
tiempo,
visiones
lunes, 29 de noviembre de 2010
la forma que sólo tú tienes de mirar-me
Si alguna vez
quisiera
amarte
-No encuentro pistas-
si alguna vez
yo quisiera
darme
lo haría sólo
por tu mirada,
por esa forma
tan tuya
y triste
que solamente tú
tienes de mirarme.
Si alguna vez
bajase el cerco
y la guardia
lo haría
por el modo
que tienes tú
de mirarme.
quisiera
amarte
-No encuentro pistas-
si alguna vez
yo quisiera
darme
lo haría sólo
por tu mirada,
por esa forma
tan tuya
y triste
que solamente tú
tienes de mirarme.
Si alguna vez
bajase el cerco
y la guardia
lo haría
por el modo
que tienes tú
de mirarme.
martes, 5 de enero de 2010
Perdita - (the look / la mirada)
Estuve absorta
ensimismada mirando
a través de ese cristal
durante siglos
La conversación
se hiló y
deshilvanó
múltiples veces
Y mi mirada,
junto a mi espíritu
flotaban hacia fuera
-¡no puedo acompañar a vuestras voces...!-
No consigo enhebrar
sin más, como si nada
incorporarme a vuestra
cálida charla
No sabría permitir
que mi pecho no
volase, que mi mirar
no se extravíe
Si es que desea
volverse perdida
mirada vacía
pendiendo de un sueño
Descolgarla y malograr
el vaho. No me atrevería
a impedirlo. Mi respiración
despega con ella…
Ninguna está ya aquí,
llueve estrepitosamente
y la ribera del río se
desmorona desbordada.
Asiento. Ya… Sí… Ajá…
sin prestar mucha atención
melancólicamente,
más allá.
ensimismada mirando
a través de ese cristal
durante siglos
La conversación
se hiló y
deshilvanó
múltiples veces
Y mi mirada,
junto a mi espíritu
flotaban hacia fuera
-¡no puedo acompañar a vuestras voces...!-
No consigo enhebrar
sin más, como si nada
incorporarme a vuestra
cálida charla
No sabría permitir
que mi pecho no
volase, que mi mirar
no se extravíe
Si es que desea
volverse perdida
mirada vacía
pendiendo de un sueño
Descolgarla y malograr
el vaho. No me atrevería
a impedirlo. Mi respiración
despega con ella…
Ninguna está ya aquí,
llueve estrepitosamente
y la ribera del río se
desmorona desbordada.
Asiento. Ya… Sí… Ajá…
sin prestar mucha atención
melancólicamente,
más allá.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)