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viernes, 10 de mayo de 2013
sábado, 27 de abril de 2013
engranaje loco
el engranaje
que me articula
vomita aceite
loco
descolocándose
¡loco!
-o eso le llaman-
cuando las voces
del bosque
le reprochan su papel
como adelanto
del progreso:
esa retorcida entraña
en los relojes.
que me articula
vomita aceite
loco
descolocándose
¡loco!
-o eso le llaman-
cuando las voces
del bosque
le reprochan su papel
como adelanto
del progreso:
esa retorcida entraña
en los relojes.
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III
Crece
el miedo
que habita
mi calma.
Empequeñece
el arrojo
que antes
irradiaba.
Vuela
el momento
en que actúas
como esperaba.
Vuelve
el silencio
tras el fin
de mi amenaza.
Aumenta
por segundos
el temor
a mi exigencia.
Desborda
mi pecho
la incapacidad
cotidiana.
"El Paladar Perdido" Ediciones Antígona, Madrid (2011).
el miedo
que habita
mi calma.
Empequeñece
el arrojo
que antes
irradiaba.
Vuela
el momento
en que actúas
como esperaba.
Vuelve
el silencio
tras el fin
de mi amenaza.
Aumenta
por segundos
el temor
a mi exigencia.
Desborda
mi pecho
la incapacidad
cotidiana.
"El Paladar Perdido" Ediciones Antígona, Madrid (2011).
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sábado, 13 de abril de 2013
martes, 2 de abril de 2013
el hombre de la otra
El deseo
de masturbarse
como si
emancipándose del gozo,
como si
tocando lo del prójimo,
como si
robándoselo a ella.
Otorgarme el placer
pensando
en ese hombre
que es de otra.
de masturbarse
como si
emancipándose del gozo,
como si
tocando lo del prójimo,
como si
robándoselo a ella.
Otorgarme el placer
pensando
en ese hombre
que es de otra.
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yo
sabiendo
Qué distinto
es ahora
sabiendo como sé
que lo había
imaginado.
Que soy sólo yo
quien te desnuda
y te penetra
con la vista
y después
se recrea relamiéndose
-pensando-
en destrozarte
-atarte a la cama-
y arrancarte
esas dos pieles
reversibles
succionarte
desde dentro
por mi útero
y deglutirte
a través
de mis fosas
vaginales.
Abducirte
desde el centro
de la nada.
Aspirarte
desde abajo
hasta la boca
destilarte
hasta hacerme
con tu esencia
en el centro
de mi pecho.
Que un único
acto físico coital
te permute
en ingrediente
impermeable
que me quede
en las entrañas
para siempre.
Que yo pueda
absorverte sin clemencia
y esconderte
en mi plexo crepitante.
es ahora
sabiendo como sé
que lo había
imaginado.
Que soy sólo yo
quien te desnuda
y te penetra
con la vista
y después
se recrea relamiéndose
-pensando-
en destrozarte
-atarte a la cama-
y arrancarte
esas dos pieles
reversibles
succionarte
desde dentro
por mi útero
y deglutirte
a través
de mis fosas
vaginales.
Abducirte
desde el centro
de la nada.
Aspirarte
desde abajo
hasta la boca
destilarte
hasta hacerme
con tu esencia
en el centro
de mi pecho.
Que un único
acto físico coital
te permute
en ingrediente
impermeable
que me quede
en las entrañas
para siempre.
Que yo pueda
absorverte sin clemencia
y esconderte
en mi plexo crepitante.
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amor y sus variantes
Tan
sádico
amar
de
un sólo lado.
Amarnos
sin
correspondencia.
Un
dechado
de
ignominia.
Una
voyeur
impertinente.
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Piedad García-Murga
jueves, 21 de marzo de 2013
superhombre
Lo veo
como ese alcornoque
que frente a mi ventana
mece la cortina
con su poderosa fuerza telekinética
atravesando
los cristales de la ventana.
Lo veo
capaz de moverme
bajo la piel
sin apenas tocarme
a través de esta coraza de tejido
y una mampara epidérmica
corpórea hipocompléxica.
Lo veo como
un superhombre
que es capaz de cualquier cosa
y cuyo principal superpoder
es el de ser un simple hombre
entre muchos otros hombres.
como ese alcornoque
que frente a mi ventana
mece la cortina
con su poderosa fuerza telekinética
atravesando
los cristales de la ventana.
Lo veo
capaz de moverme
bajo la piel
sin apenas tocarme
a través de esta coraza de tejido
y una mampara epidérmica
corpórea hipocompléxica.
Lo veo como
un superhombre
que es capaz de cualquier cosa
y cuyo principal superpoder
es el de ser un simple hombre
entre muchos otros hombres.
hacer lo contrario
A veces el amor
te obliga a hacer todo lo contrario.
Lo contrario al amor:
a hacer el anonimato.
Cegarnos a lo evidente
y ver en la niebla.
te obliga a hacer todo lo contrario.
Lo contrario al amor:
a hacer el anonimato.
Cegarnos a lo evidente
y ver en la niebla.
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lunes, 11 de marzo de 2013
deseo
Luchamos
contra
la
intempestiva
impaciencia
del
deseo.
Ese
picor
hermoso
y lascivo.
-Que
se
escurre-
como
engullendo
hacia
adentro
Conteniendo
el
impulso
prorrogando
el
orgasmo,
apretando
los
músculos
encajándose
abajo.
Basculando
la
pelvis.
Un
contra-camello
infinito
barriendo
el placer
hacia
el centro mismo
agarrarlo
turgente
amordazarlo
despierto
sofocar
su resuello
hasta
que podamos
por
fin
dejarlo
suelto.
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libertando
Está
siendo
libertad
aquí
y ahora.
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domingo, 10 de marzo de 2013
A Seb
Recuerdo
cuando
las
hojas de otoño.
Estábamos
siempre
entre una
y
otra
página.
Llegábamos
tarde,
volábamos
presos
de
un
húmedo
pacto
con
todos
los
muertos
con
toda la rabia
con
todo el fracaso
y
fue demasiado
con
sólo dos manos.
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jueves, 28 de febrero de 2013
Solos
Te digo
que huyen
tan solos
vistiéndose solos
autómatas solitarios
tomando el café
completamente solos
atándose los cordones
de las botas
tragándose
los mocos
y las lágrimas
cabeza abajo
todo esto
lo hacen solos
mientras escapan
de sí
huyéndose
hacia delante.
que huyen
tan solos
vistiéndose solos
autómatas solitarios
tomando el café
completamente solos
atándose los cordones
de las botas
tragándose
los mocos
y las lágrimas
cabeza abajo
todo esto
lo hacen solos
mientras escapan
de sí
huyéndose
hacia delante.
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Piedad García-Murga
sábado, 16 de febrero de 2013
culto
He
rendido
hoy
culto
a
mi cuerpo
como
la
devota
más piadosa
que
haya habitado
este
templo.
Lo
he paseado
por
calles de la ciudad
y
por el parque
Lo
he masturbado
envuelto
en sol
que
se derrama
junto
a la ventana.
Lo
he perfumado
y
acicalado con mimo.
Este
cuerpo
grandioso,
este
regalo genético
-continente, al fin y al cabo-
que
me conduce
por
el mundo.
martes, 12 de febrero de 2013
buscando
Te
he estado
buscando
siempre
siempre
horas
siempre
días
siempre
o nada.
Te
he estado
buscando
como
quien
busca
el
riesgo
para
apagar
su
ansia.
Como
se busca
el
rastro
de
un trozo
de
carta,
pedazos
de fotos,
o
luces
recién
apagadas,
o
un amante perdido
o
perdiéndose en tu alma.
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Piedad García-Murga
domingo, 10 de febrero de 2013
¿por qué no?
¿Por qué no
acabarnos
las frases?
Mordernos
fuerte
nuestro propio
pezón
llamando
de madrugada,
a deshora.
Desprevenirnos,
quizá
hasta espantarnos,
asestando
un estoque,
al austero equilibrio
del descanso
matinal.
Elevar mucho,
pero que mucho,
más de un tono,
desafinar
la cimitarra.
Lanzar bolsas
del Mercadona
llenas de agua
por la ventana.
Reinventarnos
en el ridículo,
sobreexponernos
a la luz de la cámara.
Beber del
jugo del riesgo.
¿Y por qué no
tragarnos
el placer
junto al fracaso?
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